Young-ho, un guionista que padece una enfermedad valvular cardíaca, cae en depresión y deja de escribir. Su esposa, Soo-bin, una devota cristiana, se ve obligada a salir adelante económicamente. Young-ho, malinterpretando la ayuda de su compañero de clase Dong-min, se fuga de casa. Soo-bin se entera entonces de la enfermedad de su marido y sale a buscarlo. Young-ho intenta suicidarse, pero es salvado con la ayuda del pastor Kang. Al recibir la llamada del pastor Kang, Soo-bin lleva a Young-ho, gravemente enfermo, a Seúl y lo cuida con fe y devoción. Conmovidas por su dedicación, las personas a su alrededor ayudan a que ocurra un milagro. Tras someterse a una cirugía, Young-ho comienza una nueva vida.