Movido por un odio implacable hacia el despreciable hombre (Park Byeong-taek) que agredió a su esposa (Lee Mi-ra), un matrimonio (esposo: Jo Deok-hyeon) decide tomar una sangrienta venganza y acude a una agencia de sicarios. La única esperanza que le queda a esta pareja es un asesino (Kim Dae-ryeong) cuyas habilidades son casi divinas, su diligencia ejemplar y su trabajo de limpieza impecable. Tras confirmar los rumores a través del manager, la pareja les confiesa su conmovedora historia. Hoy, ese despreciable hombre morirá, pase lo que pase, de un ataque al corazón. Mientras tanto, a la misma hora, el asesino está llevando al despreciable hombre al borde de un ataque al corazón. Sin embargo, no solo el despreciable hombre, sino también el asesino, corren peligro de muerte. En medio de esta tensa confrontación, una mosca que vuela tranquilamente lo vuelve loco. Ahora, lo que más le importa no es su misión como asesino, sino atrapar la mosca. La mano del asesino corta el aire. Misión cumplida. Al ver el cadáver de la mosca en su palma, no puede contener su horror. El Sr. Park, un popular funcionario de la Infantería de Marina, murió de un ataque al corazón. En la casa donde se encontró el cuerpo, no se encontraron otras pistas, excepto el cadáver de una mosca pegado a la puerta. El testimonio del médico tratante, que afirma que padecía una enfermedad cardíaca preexistente, confirma la causa de la muerte por un repentino ataque al corazón. El asesino está deprimido. Un día que termina de una manera extremadamente irónica, cayendo hacia atrás y rompiéndose la nariz...