Los miembros de Cadejo se han convertido en fantasmas, vagando por el mundo real. Viajan aquí y allá, por separado o juntos, dirigiéndose a un mismo espacio. En ese viaje, se cruzan con todo tipo de personas y viven diversas experiencias. Chocan y tocan música. Los eventos de su pasado comienzan a superponerse a la realidad, y su existencia se desmorona.